• Se prevé que empiecen a resentirse las familias hipotecadas a partir de febrero 2023, con la renovación de tipos de las hipotecas.
  • Madrina recomienda hacer fija la hipoteca, ampliar periodos de carencia más de 5 años e incluso el cambio de entidad bancaria. 
  • Fundación Madrina valora positivamente el acuerdo entre bancos y el Estado, conseguido in extremis, pero lo ve insuficiente. Estado y bancos deben apoyar con más medidas a las clases medias, o se generará mayor pobreza, morosidad y situaciones de calle.

Madrid, 22 de noviembre de 2022.- Empiezan a detectarse las primeras familias afectadas por el encarecimiento de sus hipotecas, especialmente comercios y clases medias. Algo más de millón y medio de hipotecas variables firmadas entre 2016 y 2021 (fuentes: INE y Banco de España), con los tipos en el cero, serán las más afectadas por la escalada del euríbor, y las que más preocupación provocan en los bancos por los impagos que puedan surgir, sobre todo en colectivos en situación de vulnerabilidad con mayor dificultad para atender a los pagos de la deuda hipotecaria.

Fundación Madrina valora positivamente el acuerdo entre bancos y el Estado alcanzado a última hora, pero lo ve insuficiente. Estado y bancos deben apoyar con más medidas a las clases medias, o se generará mayor pobreza y situaciones de calle.

Actualmente, la subida de tipos del Euribor ha hecho encarecer las hipotecas entre 200 y 500 € mensuales, importes que impiden la supervivencia de familias de clase media baja. Para pymes, autónomos y comercios, estos importes han podido suponer hasta 2000 € mensuales, cifras que podrían poner en peligro la supervivencia de estos comerciantes o autónomos.

En EEUU con tipos de interés que podrían subir hasta el 5% en USA, cuando las hipotecas están en el 7% actualmente, incluso en un escenario de “tormenta perfecta” podrían verse tipos de hasta dos dígitos en el medio y largo plazo.

En España, la cotización media de noviembre 2022 del Euribor es del 2,807%. La subida de los tipos de interés del 0% al 2% para contener la inflación, llevada a cabo por el Banco Central Europeo en julio, septiembre y octubre, ha disparado el valor del euríbor.

Fuente: https://www.euribordiario.es/historico2019.html

Cuando había tipos de interés negativos o muy bajos, las familias se hipotecaron porque era más barato que pagar un alquiler. Sin embargo, todas las personas y pymes que se han hipotecado a interés variable, sufren actualmente el riesgo de quebrar y perder sus inmuebles, con la actual y más que previsible subida de tipos. Ya ha pasado en anteriores ocasiones y no hay más que recordar la crisis del 2008.

Muchos piensan erróneamente o “mal informados” que, como en ocasiones anteriores, los tipos subirán dos años y luego bajarán, por lo que están manteniendo sus hipotecas sin tocarlas. En economía se dice que “cuando algo va mal, puede ir peor”, o “si suben los tipos, pueden subir mucho más”, o “si baja la bolsa, puede bajar mucho más”.

La realidad a día de hoy es que, según los últimos datos del Banco de España, las familias consideradas altamente endeudadas, por destinar más del 40% de sus ingresos, se elevan ya al 14%, un porcentaje que alcanza el 35% en los hogares con menor renta.

Estamos actualmente en el peor de los escenarios posibles y envueltos en un posible “tormenta perfecta”social y económica, con un contexto de guerra que previsiblemente se va a perpetuar, incluso recrudecer; con el consiguiente aumento del coste de las materias primas, energía, e incremento de la inflación; con bienes de consumo que suben de precio sin freno, una preocupante previsión de desabastecimientos, y finalmente con unos tipos de interés que se incrementan sin que podamos ver el final del túnel, incluso existe el riesgo de que los tipos de interés vuelvan a los dos dígitos.

Esto último dependiendo del riesgo país, grado de endeudamiento y nivel de confianza que inspira el gobierno de cada país, para acometer los cambios estructurales económicos y sociales que necesita la economía para generar empleo y riqueza, factores clave para evitar el empobrecimiento y la reducción del poder adquisitivo que España padece actualmente.

La cautela es, en estos casos, la mejor consejera. En este sentido, la Fundación Madrina, haciéndose eco de opiniones expertas, recomiendan ir a las entidades bancarias y para evitar un mayor perjuicio, cambiar cuanto antes los tipos de crédito de variable a fijo, incluso pudiendo cambiar el mismo a otra entidad bancaria que lo ofrezca.

Igualmente, se recomienda solicitar periodos de carencia más largos para el pago de intereses. Esto último provocará que se alargue el tiempo de vida de nuestras hipotecas entre 5 y 10 años, pero es necesario.

Asimismo, si se diera la “tormenta perfecta” a finales de 2023-2024, con la “cronificación” o aumento de la intensidad bélica, el incremento de precios de la energía y alimentos básicos sumado al desabastecimiento de bienes de primera necesidad, aumento del precio de inmuebles, quiebras empresariales y aumento del paro, con tipos elevados, todo ello provocaría una crisis humanitaria sin precedentes, que generaría un nuevo escenario de “emergencia social” parecida a la vivida en pandemia y que llevaría a ¼ de las familias españolas –especialmente clases medias-, a un aumento del riesgo de su vulnerabilidad.

Las familias vulnerables, que son ¼ del total de las familias en España, no les afectaría la subida de tipos de las hipotecas, porque casi todas viven de alquiler, que sin embargo han tenido la mayor subida en el último año desde la pandemia.

Desde Fundación Madrina se pide al Estado y a los Bancos que, para evitar estos riesgos de crédito y morosidad, que principalmente afectarían a la clase media, faciliten cuanto antes la movilidad de las hipotecas, su conversión a tipo fijo y a una carencia de más de 2 años. De no hacerse, se generaría mayor pobreza y situaciones de calle para las familias vulnerables o de nueva vulnerabilidad, lo que podría provocar una migración de las mismas desde las ciudades hacia zonas rurales.

Según el INE, el número de nuevas hipotecas ascendió 48.022 en agosto de 2022, aumentando un 11% en tasa interanual y suponiendo un total de 7.428 millones de euros con un incremento anual del 12%. La hipoteca a tipo variable se redujo al 28% del total en 2022, cuando en 2009 representaba el 96.6%. Las Comunidades de Melilla, Baleares, Asturias y Cantabria, lideran el número de hipotecas que se realizan.

Fundación Madrina se congratula del acuerdo que han cerrado Gobierno y bancos para aliviar las hipotecas de las familias, pero considera que aún es insuficiente.

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