Ayuda a Ucrania, Fundación Madrina

8 de marzo, día internacional de la mujer, marcado por la violencia de la guerra contra la mujer y los niños.

- Madrina hace un llamamiento a Familias acogedoras y pueblos de la “España rural y vaciada” como el mejor espacio para acoger a estas familias víctimas de la guerra.


Frente a las 6000 plazas que España acogería, Madrina entiende que se podrían acoger hasta 100.000 refugiados, un 10% de los desplazados actuales por la guerra, si se distribuyen en la España vaciada y el Estado invierte en transporte, energía, salud y educación universitaria rural, para la fijación de la población rural.


 Madrina solicita al Gobierno de manera urgente, que permita la regularización legal, sanitaria y laboral, de todas estas familias desplazadas incluidas las familias que ya estaban en España desde la Guerra de Crimea por razones humanitarias.

Nota de Prensa, Madrid 8 de marzo de 2022.-

Fundación Madrina irá al rescate de cerca de 200 mujeres y niños víctimas de la guerra en Ucrania a través de la organización de un Convoy humanitario que saldrá este fin de semana camino hacia la zona de conflicto donde se agolpan los refugiados que huyen en masa de la Guerra. Solo si las familias son numerosas, más de 4 hijos, dejan pasar al padre también.

Madrina ya ha contactado con mujeres y madres en Kiev e Irpin, que ruegan ser acogidas. Las alarmas de los bombardeos suenan hasta 12 veces al día.

Se bombardean colegios, hospitales y casas. No hay lugar seguro. Solo se quedan familias con algún familiar mayor o discapacitado o que sus hijos cumplen 18 años, listos para la guerra.

El objetivo de la Fundación es rescatar el mayor número de víctimas y personas vulnerables posibles, especialmente madres embarazadas y niños.

Las madres embarazadas dan a luz en los sótanos de los hospitales y no pueden salir por las continuas alarmas de bombardeosEstas madres que dan a luz, se les corta el pecho por lo que necesitan mucha “lecha maternizada”, pañales y ropa de abrigo.

Las mujeres embarazadas dan a luz en los sótanos de los hospitales y no pueden salir por las continuas alarmas de bombardeos. Se les “corta el pecho” por lo que necesitan mucha “lecha maternizada”, pañales y ropa de abrigo, así como forros polares y ropa interior de invierno, además de material hospitalario y quirúrgico, ya que están sin abastecimiento sanitario.

El Convoy humanitario estará compuesto por 4 vehículos, 3 autocares, una furgoneta y un camión de gran tonelaje, que llevará 14 toneladas entre alimentación especialmente infantil, leche maternizada, forros polares, ropa de trabajo y diverso material de abrigo.

El destino en la frontera ucraniana-polaca será Medyka, si bien la intención del convoy es llegar hasta la ciudad de Leópolis dentro de Ucrania, a 70km de la frontera.

El viaje durará 3 días de ida y tres de vuelta, y se estima la llegada del Convoy a Madrid el miércoles 5 de marzo. Las familias refugiadas tendrán varios destinos temporales en Madrid habilitados por la Comunidad y el Estado.

Posteriormente, la Fundación Madrina reubicará a las familias entre sus pisos de acogida, hogares que acogen a madres y niños, así como en pueblos de la España vaciada.

Madrina, como en situaciones anteriores, como el conflicto de Siria o  Afganistán, se ha puesto en contacto con las autoridades y está preparando sus recursos de alojamiento de emergencia para acoger a los niños y madres desplazados. También está hablando con alcaldes de pueblos para acoger a estas familias en las zonas rurales de la España vaciada, con el fin de darles una vivienda, una educación y un futuro digno.

En este sentido, la Fundación ofrece vivienda, acompañamiento social, legal y sanitario, alimentación, con el fin de normalizar su situación y lograr un futuro digno, a las familias ucranianas desplazadas por la guerra y que podrían ser acogidas en España.

Colaboran en esta aventura humanitaria empresas como autobuses Alsa y autocares Julián de Castro y empresas de logística como DB Schenkers. Telefónica y otras empresas colaboran igualmente con diverso material. El centro logístico del Hospital Zendal colabora con el almacenamiento y la entrega de material médico para el viaje.

Fundación Madrina hace un llamamiento a la solidaridad de todos los corazones generosos para financiar el “rescate” de todas las mujeres y niños víctimas de una guerra injusta en el corazón de Europa.

Pide a todas las familias españolas y de Portugal que se abran generosamente para alojar a madres y niños, e igualmente a todos los pueblos de España para que acojan a todas las familias que desean iniciar una segunda oportunidad en tierras españolas.

El Estado ha solicitado acoger tan sólo 6.000 refugiados entre los 3 centros de acogida de Madrid, Barcelona y Alicante, pero para Fundación Madrina le parecen pocas víctimas acogidas por España, y entiende que se podrían acoger hasta 100.000 refugiados, un 10% de los desplazados actuales por la guerra, si se distribuyen en la España vaciada y el Estado invierte en transporte, energía, salud y educación universitaria rural, para la fijación de la población rural. Es una oportunidad que tiene España de solucionar dos problemas –desplazados por la guerra y despoblación rural-, con una única solución, la repoblación rural de la España vaciada.

Además, Madrina solicita al Gobierno de manera urgente, que permita la regularización legal, sanitaria y laboral, por razones humanitarias, de todas estas familias desplazadas incluidas las familias que ya estaban en España desde la Guerra de Crimea.

Cabe señalar que las familias que atiende la Fundación en la Cañada Real, quieren también ofrecer sus Hogares.

La mujer “víctima” de la guerra

Para Fundación Madrina, <<La guerra es una gran mentira al servicio de un “seductor” y cuyo tributo son la devastación, la enfermedad y la muerte, y cuyas principales víctimas son las mujeres y los niños, es decir, la “soledad de esperanza”>>.

La entidad lamenta que en pleno siglo XX y XXI haya habido más de 160 conflictos armados repartidos en todos los continentes, es decir 1.3 guerras cada año, y esta guerra  

Las mujeres y sus niños son las principales víctimas de esta tragedia. La subida de la mortalidad materno-infantil, el descenso de la salud y aumento de la malnutrición infantil se disparan cuando se sufre esta realidad injusta. Los riesgos epidémicos igualmente suben y los niños y mujeres mueren de hambre, de frío y de epidemias como neumonía, cólera, tuberculosis entre otras enfermedades, junto a la ausencia de asistencia médica.

Las mujeres y niñas en contextos de conflicto se enfrentan igualmente a brutales muestras de violencia, incluso la marginalidad hace que progrese la “prostitución” y “la trata” de mujeres y niños. Un riesgo que se corre en esta guerra y que empezará a aparecer al finalizar el conflicto, siendo la mujer y los niños víctimas de mafias.

Las mujeres son forzadas a convertirse en combatientes o a huir. En las crisis de refugiados por la guerra, las mujeres tienen que hacerse cargo de los hijos más pequeños y son las que lideran las migraciones. La migración se inicia siempre con las mujeres. Estamos asistiendo a una “feminización de las migraciones”, la mujer es la que primero emigra en todo conflicto y situación de pobreza, es más valiente, después trae a su familia.

La mujer “víctima” en Ucrania

Mujeres en Ucrania nos indican que ya hay mafias y delincuentes que han recogido mujeres y niños en la frontera y han desaparecido, por eso ninguna familia ucraniana sale de su pueblo o de la frontera sin que conozcan al chofer del autobús o del vehículo.

Igualmente, nos indican que en Ucrania ya no hay un sitio seguro, se han bombardeado escuelas y hospitales, y hay miles de cadáveres que yacen en el suelo de los pueblos y ciudades bombardeadas, que no muestran las televisiones –nos indican-, y que no se pueden recoger hasta que haya un alto el fuego.

Hay muchos niños que han fallecido y que han perdido a sus padres y entre la población ucraniana hay una gran solidaridad, se avisan entre sí para que haya una familia en el pueblo que las acoja.

Se ha bombardeado colegios, hospitales y casas y ya nadie se siente seguro. Solo se quedan las familias que con algún familiar mayor o discapacitado o que sus hijos cumplen 18 años, listos para la guerra.

Las familias no saben dónde ir, de momento salen trenes gratuitos desde Kiev a la frontera. Comentan de alguna familia –matrimonio y dos hijos-, que han sido tiroteados y muertos al salir solas en un coche hacia la frontera. Desde entonces, todas las familias que se agolpan en la estación de trenes de Kiev y en los pueblos más castigados bélicamente por la guerra de Ucrania, saben que deben salir a la carretera en convoy de varios vehículos y autobuses juntos, aun así nada es seguro.

La frontera de Polonia es la más densa en refugiados pero sigue sin tener una logística adecuada para recibir todo el material que llega desde todas las partes de Europa.

Desde la frontera de Ucrania, los militares solamente dejan pasar a mujeres y niños menores si las familias son menores de 3 hijos. Si las familias son familias numerosas de 4 hijos o más, entonces dejan pasar también al padre.

Hay tres ejércitos dentro de Ucrania, el gubernamental, bien equipado, pero por otra parte el de policías y bomberos, sin apenas equipación, y por último el de voluntarios y ciudadanos jóvenes desde los 18 años, sin equipación ni protección frente al frío. Es por ello que los ucranianos en España piden constantemente uniformes militares y ropa interior térmica.

Comentario final

Las últimas guerras en el siglo XX y XXI dejaron cerca de 70 millones de muertos. En un conflicto actual con riesgo atómico, las víctimas podrían duplicarse y estarían dentro de Europa. El límite de la guerra es no tener límite “si Ucrania muere, Europa muere con ella”, el límite de la devastación podría extenderse a todo el mundo occidental. No hay un país neutral aquí.

China está comprando en España toda la lana negra de oveja que encuentra –tejido que nunca ha tenido salida-, se utiliza para hacer mantas para sus soldados. Todos ya están preparados.

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