“Del infierno al cielo en 2 horas”
- La Fundación Madrina rescata a una familia con cuatro hijos de un hotel ocupado sin agua ni luz y la traslada a un hogar digno en Toledo.
En apenas dos horas, una familia pasó de la oscuridad, el miedo y la insalubridad a la luz, la dignidad y la esperanza. Pero aún quedan 115 familias esperando salir del infierno, pero para sus hijos, el tiempo no puede esperar.
Madrid, 23 de marzo de 2026. — Lo que ocurre a escasos kilómetros del centro de Madrid no es pobreza: es emergencia humanitaria. La Fundación Madrina ha rescatado y realojado a una familia peruana con cuatro hijos menores que sobrevivía en condiciones extremas en un hotel ocupado en Coslada, donde malviven 115 familias y cerca de 250 niños sin acceso a agua, luz, ventilación ni condiciones mínimas de salubridad.
En menos de dos horas, esta familia pasó de un entorno insalubre y peligroso a una vivienda digna en un municipio de Toledo. Un traslado que simboliza, en palabras de la propia entidad, “el paso literal del infierno al cielo”.
El infierno: infancia entre ratas, oscuridad y miedo
El edificio ocupado —un antiguo hotel en estado de abandono— presenta condiciones de extrema precariedad que comprometen gravemente la salud y la seguridad de sus habitantes. Las habitaciones carecen de puertas y ventanas; no existe acceso a agua corriente ni suministro eléctrico; y la presencia constante de ratas, humedad y acumulación de basura agrava aún más una situación ya de por sí insostenible. Las familias se ven obligadas a cocinar con infiernillos de gas, con el consiguiente riesgo de incendio o intoxicación, en espacios desmantelados que no reúnen las mínimas condiciones de seguridad estructural.
En este contexto, las familias viven prácticamente confinadas, sin posibilidad de ventilar sus estancias por miedo a la entrada de roedores. Los menores no pueden desarrollar una vida cotidiana normal: no estudian en casa, ya que las condiciones lo impiden, y realizan sus tareas escolares en el colegio, utilizando sus habitaciones únicamente para dormir.
Cada día, las madres recorren varios kilómetros hasta una fuente en Canillejas para abastecerse de agua. Sin embargo, denuncian que los conductores de autobús ya no les permiten acceder con garrafas, lo que limita aún más su acceso a un recurso básico e imprescindible.
La situación se ve agravada por un clima constante de miedo e inestabilidad. Se producen intervenciones policiales frecuentes que derivan en desahucios, lo que obliga a muchas familias a esconderse en sus habitaciones ante cualquier presencia externa. A ello se suma la actuación de redes mafiosas que se aprovechan de su vulnerabilidad, llegando a cobrar hasta 900 euros por habitaciones que carecen de las más elementales condiciones de habitabilidad.
Pese a todo, muchas de estas familias mantienen una vida laboral activa. Su demanda es tan simple como profundamente reveladora: desean acceder a una vivienda digna por la que están dispuestas a pagar, pero encuentran un rechazo sistemático por el hecho de tener hijos. Como ellas mismas expresan: “Queremos pagar una casa, pero nadie nos alquila por tener hijos.”
La llegada: el descubrimiento de la dignidad
Cuando el equipo de la Fundación Madrina logró sacar a esta familia, la reacción fue inmediata, todas las familias bajaron para solicitar una vivienda y ayuda para la Fundación Madrina.
Durante el trayecto hacia Toledo, los niños se maravillaban al ver animales y naturaleza: una experiencia desconocida para quienes han vivido encerrados en la oscuridad. Al llegar a la vivienda —con agua, luz, baño, internet y habitaciones individuales— se produjo una escena que resume todo: “La hija adolescente eligió su habitación y dijo: “Esta es mi habitación. No quiero que nadie entre sin mi permiso.”
Por primera vez, tenía un espacio propio. Para la familia, el cambio no es solo físico, es emocional: ”de sobrevivir a empezar a vivir”.
Una oportunidad real: trabajo, futuro y raíces
El padre, carpintero de profesión, ya ha iniciado contactos en el municipio. Existe la posibilidad de incorporarse al relevo de un ganadero local próximo a jubilarse, o bien trabajar en el sector de la carpintería y construcción, para integrarse plenamente en la economía local
La familia no pide ayudas extraordinarias. Solo pide lo básico: “Una casa con agua y luz, y la oportunidad de trabajar.”
Un problema estructural: “niños que excluyen del hogar”
La Fundación Madrina alerta de una realidad creciente, “las familias con menores son rechazadas sistemáticamente en el mercado de alquiler”.
La maternidad y la infancia se convierten así, en un factor de exclusión residencial, lo que empuja a muchas familias a meterse en redes ilegales de alojamiento o a situaciones de ocupación extrema.
Mientras tanto, los servicios sociales no están ofreciendo soluciones eficaces ni sostenibles, perpetuando el ciclo de exclusión.
Proyecto Rural “pueblos madrina”: una solución real para dos crisis
Este rescate de la familia con menores a cargo, forma parte del Proyecto Pueblos Madrina, una iniciativa que conecta por un lado a las familias vulnerables con hijos menores en edad escolar, y por otra parte, con municipios rurales con necesidad de población activa
El modelo genera un impacto positivo y doble. Por una parte “rescata a familias de la exclusión extrema”, y por otra “revitaliza pueblos afectados por la despoblación”.
Finalmente, la Fundación Madrina se ha comprometido a realojar a las 115 familias que quedan en el Hotel en situación de alojamiento y riesgo extremo, siempre que encuentren municipios dispuestos a acogerlas.
Una llamada urgente
Lo ocurrido en Coslada no es un caso aislado. Es el reflejo de una emergencia silenciosa que acoge a cientos de niños creciendo sin condiciones básicas de higiene, salubridad y alojamiento, con familias trabajadoras sin acceso a vivienda por tener hijos y que incluye a redes ilegales lucrándose de la desesperación y vulnerabilidad social.
Por ello, la Fundación Madrina hace un llamamiento urgente a todos los Ayuntamientos de España y Portugal, que quieran acoger familias. También a Propietarios dispuestos a alquilar con garantías; y por último a Empresas que ofrezcan oportunidades laborales a familias que desean salir adelante. Finalmente, la entidad solicita de las Instituciones públicas para que activen soluciones reales para revitalizar
Más información
Andrés del Val +34 607 397 172
Conrado Giménez +34 652 995 945 | presidencia@madrina.org
