¡Feliz Navidad… “desde el lugar donde nacen los milagros pequeños”, “donde las vidas más bellas proceden de las decisiones más heroicas”, incluso en la oscuridad.
Queridos amigos, donantes, empresas, colegios, medios de comunicación y voluntarios de Fundación Madrina:
Os escribimos desde el portal más especial del mundo. No está en un museo ni en una postal perfecta. Está hecho de cunas, mantas, biberones, mochilas escolares, abrazos torpes…
y muchas noches sin dormir.
En este Belén no solo está el Niño Jesús. También hay bebés que llegaron antes de tiempo, niños que vuelven a sonreír, y madres muy jóvenes —algunas con sólo 11, 12 o 13 años— que, aunque aún deberían estar jugando, hoy “aprenden a querer y ser queridas, a ser valientes”.
Te escribimos desde un lugar donde “una oveja que nunca se pierde, porque siempre hay alguien buscándola”. “donde hay vaquitas que dan calor cuando el frío aprieta”. Y hay algo más poderoso que el oro, el incienso o la mirra: “donde hay personas como tú”.
Gracias a ti, esta Navidad ningún bebé se queda sin cuna, ningún niño sin regalo, y ninguna madre sin una mano que la sostenga.
Puede que no traigáis capa ni alas, pero algunos bebés os confunden con ángeles. Desde Fundación Madrina queremos deciros, con una sonrisa y alguna lágrima: GRACIAS¡
Gracias por creer cuando otros dudaban.
Gracias por estar cuando nadie más estaba.
Gracias por convertir la solidaridad en algo cotidiano.
Los bebés, los niños y las madres —especialmente las más jóvenes— de la Fundación Madrina, os deseamos una muy Feliz Navidad llena de abrazos y de corazones generosos, repleta de sonrisas de bebes y de la alegría de unas madres, que solo aparecen cuando uno sabe que ha hecho el bien… incluso sin darse cuenta.
Con todo nuestro cariño, y con las manos manchadas de leche, puré y esperanza,
Que el próximo año os devuelva multiplicado todo el amor que habéis sembrado.
