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Mensaje de Reyes · Fundación Madrina

Esta noche el mundo se detiene.
El frío aprende a ser cuna.
Y una estrella —más viva que todas— se inclina para mirar a un niño.

Vienen de lejos los Reyes Magos, sabios de Oriente, con los pies cansados y el corazón despierto. Traen oro para honrar la dignidad de lo pequeño; incienso para elevar el suspiro de las madres; mirra para curar las heridas que nadie ve. Y al llegar, no encuentran un trono: encuentran un bebé. Un bebé que es el secreto de Dios. El gordito de Dios. La respuesta más frágil y más fuerte al dolor del mundo.

María y José —adolescentes— rodean la vida con manos temblorosas y fe valiente. No tienen certezas, tienen amor. Y basta. Un coro de ángeles bebés canta al unísono:
“Gloria a Dios en el cielo y Paz a los hombres de buena voluntad”.
Los pequeños pastores —bebés rollizos, testigos del milagro— sonríen sin saber que ya están salvando al mundo.

La estrella fulgurante corona la noche y derrama su luz:
luz para los ojos cansados de las madres,
fuerza para todos los corazones,
amor para los niños.
Fuego que purifica la desesperanza.
Agua que devuelve la vida donde parecía agotada.

Hoy, como entonces, la humanidad se inclina ante lo más vulnerable. Porque ahí —en un niño— está la verdad. Porque la Navidad no es un recuerdo: es una promesa que se cumple cada vez que alguien cuida, acompaña, protege, sostiene.

A quienes sois voluntarios, manos que abrigan y miradas que no juzgan.
A quienes sois donantes, pan convertido en esperanza.
A las empresas que eligen humanidad.
A los medios que hacen visible lo invisible.
Gracias por seguir la estrella. Gracias por creer que la vida merece ser defendida desde su primer latido.

Este es el mensaje de los Reyes a la humanidad:
No temáis a la pequeñez.
Honrad a los niños.
Proteged a las madres.
Y el mundo —por fin— aprenderá a nacer.

Feliz Día de Reyes.
Que la magia de la Navidad os encuentre con el corazón abierto.
Que la luz os atraviese.
Que el amor —siempre— os haga hogar.

Conrado Giménez Agrela
Presidente y Fundador

 

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