Diario de un voluntario

Inicio  /  Diario de un voluntario

HACER VOLUNTARIADO EN LA FUNDACIÓN MADRINA

Testimonios

“Me llamo Elena y tengo 35 años. Desde hace varios meses colaboro como voluntaria en el departamento de comunicación de Fundación Madrina, aportando mi granito de arena para que su labor sea más conocida y poder llegar cada vez a más gente.

Descubrí a Fundación Madrina a través de un anuncio en un portal de voluntariado en el que solicitaban una persona para ayudar en labores de comunicación. Enseguida me llamó la atención este llamamiento, ya que trabajo como responsable de marketing y comunicación en una empresa y pensé que podía ser útil ofreciéndoles mi experiencia y conocimientos.

Quería dedicar parte de mi tiempo a ayudar de algún modo a una ONG, pues considero que realizan una labor crítica en la sociedad y que en estos tiempos de crisis son aún más necesarias y necesitan más apoyo que nunca. Yo ya colaboraba económicamente con diversas organizaciones, pero sentía que podía y debía hacer algo más.

 Y, aunque muchas son las causas que me movían, la labor de Fundación Madrina me tocó especialmente el corazón, ya que siempre he defendido la vida y la maternidad y más ahora que yo también voy a ser madre. Estoy embarazada de mi primer hijo, y para mí es una gran alegría y una experiencia maravillosa que desearía que cualquier mujer pudiera sentir. Me entristecía pensar que otras mujeres no pudiesen vivir su embarazo con esta misma ilusión por estar en una mala situación económica, social o familiar. Ahora, más que nunca, puedo entender la lucha de una madre por sacar adelante a su hijo y la importancia de contar con apoyos y recursos, no sólo económicos, sino también emocionales, como los que ofrece Fundación Madrina.

Me siento muy feliz de poder colaborar con la Fundación para difundir su extraordinaria labor y poder llegar a más donantes y voluntarios, y así poder atender a muchas más futuras mamás. Ser voluntaria es una experiencia muy gratificante y enriquecedora, que me ha hecho crecer y aprender mucho, tanto del personal que trabaja en la Fundación, como de las madres.”

“Me llamo Marta y llevo solamente un año en la Fundación Madrina, pero no hace falta demasiado tiempo para poder decir muchas cosas de mi trabajo como voluntaria aquí.

Cuando asistí a la reunión informativa que se celebró hace unos meses iba pensando muchas cosas: “con dieciocho años y en mi primer año de universidad, ¿de  qué les puedo servir yo?” o “¿Y si al final no me puedo comprometer cien por cien y eso, al final, es más problema para ellos?” Muchas cosas se me pasaban por la cabeza, sobre todo, muchos inconvenientes.

Sin embargo, tenía unas ganas tremendas de ayudar. Por experiencia personal sé lo difícil que es para una madre criar sola a sus hijos y, al mismo tiempo, lo mucho que merece la pena. Quería participar, ¡y me lo pusieron tan fácil!. En la Fundación me ofrecieron muchísimas posibilidades de acción, tantas actividades en las que podía involucrarme y con tantos horarios distintos que, si realmente quieres hacerlo, es imposible no participar en algo.

De todas esas opciones, finalmente, me apunté al Call Center, en el que se recogen las llamadas, se da cita y se atiende personalmente a las madres que vienen a solicitar ayuda. Sólo puedo ir unas horas los viernes por la tarde y pensé que, para todo el trabajo que hay -que es impresionante- no iba a haber mucha diferencia. En cambio, he acabado disfrutando cada viernes, haciendo cosas diferentes y ayudando en cosas distintas: atendiendo al teléfono, llamando para recordar cursos de formación, para informar de actividades nuevas… y viendo que, realmente, es una ayuda que aprecian enormemente y que yo estoy encantada de poder darles.

Se necesita tanta ayuda para tantas cosas que siempre hay algo en lo que participar. Hace poco más de un mes, por ejemplo,  pude participar, en la I Feria de la Familia de la Comunidad de Madrid. Es una gran ilusión saber que hay tantas iniciativas, tan cerca de nosotros,  dirigidas a promocionar y hacer reales valores como la igualdad de las mujeres, la vida o la familia; y, sobre todo, es una ilusión poder ser parte de una de ellas con tanta acción en el día a día como es la Fundación Madrina.”

Me llamo Milagro Reinoso y soy voluntaria del Banco Materno Infantil de Fundación Madrina desde Enero.

Por aquellas fechas, ya colaboraba en la parroquia de San Germán organizando el apoyo escolar en Cáritas. Disponía de tiempo libre y empecé a buscar un sitio donde colaborar unas horas.

Una de mis compañeras me comentó que había una reunión informativa de Fundación Madrina ese mismo día. Me explicó que era una organización del barrio que ayudaba a madres embarazadas de todo Madrid. La propuesta me pareció muy interesante y junto a una amiga, me presenté a la cita.

A los pocos días empezamos a colaborar en el Banco Materno Infantil.  Allí se gestionan las donaciones de alimentación para bebés y adultos y los productos de higiene que dos días a la semana se reparten entre las madres. Las voluntarias ayudamos a Ricardo, encargado del almacén, a ordenar los productos, preparar las bolsas de pedidos y tramitar las entregas.

Cuando comencé a colaborar, mi principal labor era la preparación de paquetes. Ahora que hay más voluntarias, Paloma,  Lucia y Flavia se encargan de esa función y yo realizo labores más burocráticas. Recibo a las madres en su horario a la entrega, controlo sus carnets de asistencia e intento conocer más a fondo sus necesidades. Los días que tengo tiempo libre también voy a echar una mano. ¡Verdaderamente allí siempre hace falta!

Cada semana, humanamente Fundación Madrina me aporta mucho. Siento que ayudo a la gente al ser la intermediaria entre los alimentos y las familias, siento como la gente agradece la mínima ayuda y eso me reconforta. Animo a aquellas personas que quieran donar parte de su tiempo a hacerlo en esta Fundación, el Banco Materno Infantil está lleno de actividad y los encuentros con las madres son insustituibles.”

“Soy Irene,  Diplomada en Magisterio y Educación Infantil y tengo una hija de 4 años. He trabajado como coordinadora en Escuelas Infantiles, desempeñando varias labores como la  Escuela de Padres, talleres, profesora de aula…  Actualmente estoy en búsqueda activa de empleo por ello he decido dedicar mi tiempo al voluntariado, colaborando en en los temas que tengo experiencia y que me apasionan: la  ayuda a la familia y los niños.

Decidí colaborar con Fundación Madrina pues había oído acerca de su acción social y me pareció interesante informarme de las actividades que se realizan en ella.

Cuando entré, me ofrecieron colaborar coordinando su Bolsa de Empleo. Me gustó mucho la idea pues en los tiempos que corren supone un reto para mí.  En Fundación Madrina estamos encontrando las vías necesarias para que estas personas, totalmente preparadas  pero sin la red social que les facilitaría el contacto con las ofertas labores, accedan a un empleo.              

Mi labor es recepcionar todas las ofertas de empleo que llegan a nuestra Bolsa, la cual abarca varios sectores: servicio doméstico, atención al cliente, comercio, geriatría y mantenimiento.

Previa selección de las candidatas,  adapto el perfil de cada persona a los puestos de trabajo ofrecidos y pongo en contacto al empleador con dos o tres aspirantes.

Igualmente me encargo de realizar un seguimiento  del proceso de selección y su posterior contratación.

Agradezco la confianza que todas las personas depositan en nuestra Bolsa de Empleo, gracias a las ofertas que recibimos me siento más motivada a continuar con esta labor sabiendo, además, que todos los candidatos que forman parte de esta bolsa y con los que trabajo cada día, están perfectamente cualificados y lo están demostrando.”

54 años de voluntariado

Natividad Gómez, Nati para todos nosotros, es natural de Sevilla, reside en Madrid desde hace 58 años y lleva 54 colaborando como voluntaria en el ropero parroquial de Santa Michaela.

Todo comenzó cuando, junto a su marido, realizaba el cursillo prematrimonial en la iglesia. El Fundador de la misma, le propuso coordinar el ropero y sin dudarlo un momento, tomó las riendas.

El Ropero atiende a gente de toda la provincia de Madrid, cada martes de 10 en adelante, un gran número de personas cogen número para ser atendidas. Gracias a las donaciones de la gente del barrio, pueden obtener desde abrigos de invierno, ropa de fiesta, trajes, difraces, menaje del hogar e incluso vestidos de novia y comunión.

Junto a Nati, 18 voluntarios, dan vida a esta Institución, seleccionando, lavando y clasificando las donaciones. Uno de ellos, Luis, acudió al ropero en busca de prendas y entusiasmado por la labor, decidió colaborar y estar al otro lado del mostrador dos días a la semana. Todos juntos crean un ambiente cálido y acogedor, que se plasma en el buen trato al público y en la buena relación entre ellos. Cada semana, una vez que finaliza la entrega, se reunen para charlar en torno a una buena comida.

Hace 11 años, Fundación Madrina, solicitó la ayuda de Nati.

Fundación Madrina obtiene ropa de bebé y de premamá para repartir a nuestras madres. Siempre dispuesta a colaborar con los demás, lo hizo también con nosotros. Nuestro Banco Materno Infantil empezaba a llenarse de ropa y el espacio para la comida disminuía. Llegamos con ella al acuerdo de entregarle las prendas que recibíamos. En el ropero la seleccionan por edades, 0 a 3 meses, 6 a 9 meses, 9 a 18 meses y 18 a 24 meses y desde Fundación Madrina derivamos a nuestras madres para que Nati y sus voluntarios les entreguen una canastilla con toda la ropa necesaria.

Sin su ayuda, nuestro Banco Materno Infantil no sería el mismo. Además de la estrecha colaboración que mantenemos con el ropero, Nati ha siempre ha ayudado a que nuestro Almacén se mantenga en pie y no ha dudado en echarnos una mano, o dos o tres o mil siempre que se lo hemos solicitado.

 Gracias

Por su impagable labor, damos las gracias a todas los voluntarios que colaboran o han colaborado en algún momento con nosotros. Sin ellos sería muy difícil llevar a cabo nuestro trabajo y ofrecer toda la ayuda y el apoyo físico y moral que las madres necesitan. Animamos a todos aquellos que quieran vivir esta experiencia  de apoyo a futuras madres a que se pongan en contacto con nosotros en voluntariado@madrina.org.


Club de empresas solidarias